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Transcripción
Bienvenido al Barrio de Santa Cruz, la antigua judería de Sevilla y probablemente el rincón más romántico de la ciudad. Sus calles estrechas y encaladas, sus patios floridos y sus plazas escondidas fueron durante siglos el hogar de una de las juderías más importantes de la Península. Tras la reconquista de 1248, el rey Fernando III entregó estas casas a la comunidad judía como agradecimiento por su ayuda. Todo cambió en el trágico verano de 1391, cuando una revuelta antijudía arrasó el barrio; los que sobrevivieron tuvieron que convertirse o marcharse. Después, en el siglo XVIII, las calles se estrecharon aún más y se llenaron de rejas, arcos y patios: nació la Santa Cruz que hoy conoces. Pasea sin prisa. Empieza por el Patio de Banderas, con la Giralda asomando por encima del arco. Sigue por la calle Judería hasta el Callejón del Agua, donde se dice que vivió el pintor Murillo. Piérdete por la Plaza de Doña Elvira, con sus bancos de azulejos, y llega hasta la Plaza de Santa Cruz, donde estuvo enterrado Murillo. Muy cerca, la calle Susona guarda una leyenda triste sobre una joven conversa que traicionó a su padre por amor. Consejo de visita: entra al barrio a última hora de la tarde, cuando bajan los turistas y las farolas se encienden. El olor a azahar en primavera y a dama de noche en verano hace inolvidable el paseo. Sal por los Jardines de Murillo hacia el Real Alcázar.
