Barrios:Centro histórico
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Transcripción
Bienvenido a la Casa de Pilatos, uno de los secretos mejor guardados de Sevilla. Fue construida a finales del siglo XV y principios del XVI por los marqueses de Tarifa, que regresaron de un viaje a Tierra Santa con una idea: traer a Sevilla los ecos de Jerusalén. De ahí su nombre popular: la casa recordaba el Pretorio de Poncio Pilato. Lo que vas a recorrer es un palacio mudéjar, renacentista y romántico al mismo tiempo. Empieza por el Patio Principal: doble galería de arcos, fuente genovesa en el centro, azulejos del siglo XVI cubriendo los muros, yeserías casi de encaje y estatuas romanas que la familia coleccionó con devoción. Fíjate en los bustos de emperadores: muchos llegaron desde Italia y aquí se quedaron, mirando a quien pasa. Sube por la gran escalera, otra joya: su cúpula dorada es uno de los techos mudéjares más bellos de la ciudad. Arriba se conservan salones con cuadros, tapices y techumbres de madera labrada. Cuando bajes, no te pierdas los jardines: dos espacios apacibles con cipreses, naranjos, fuentes y restos arqueológicos, perfectos para descansar la vista. La Casa de Pilatos es todavía residencia de los duques de Medinaceli, así que respira a hogar más que a museo. Consejo de visita: entra a primera hora o al final de la tarde para tenerla casi para ti. Hay franjas con entrada reducida; pregunta en taquilla. Y si quieres entender de un solo golpe cómo Sevilla mezcla cristianismo, Al-Ándalus y memoria romana, este patio te lo cuenta sin decir una palabra.
Tiempo recomendado
1 hora
Mejor momento
Mañana
Sobre el lugar
Considerado el mejor ejemplo de palacio andaluz aristocrático. Mezcla yeserías mudéjares, mármoles italianos, esculturas romanas y jardines con olor a azahar.
Historia
Construida a finales del siglo XV por la familia Enríquez de Ribera, la Casa de Pilatos toma su nombre de un viaje a Tierra Santa: don Fadrique medía la distancia simbólica desde su palacio hasta el Calvario. Es la mejor síntesis de palacio andaluz: yeserías mudéjares, azulejos del XV, esculturas romanas traídas de Itálica y un jardín italianizante. Lope de Vega y Cervantes la frecuentaron, y aún hoy pertenece a la Casa de Medinaceli.
Qué mirar
Patio principal con esculturas romanas, escalera con cúpula mudéjar y jardines con olor a azahar.
Duración recomendada
1 h
Mejor momento
Mañana antes del calor.
Ideal para
Amantes del arte, escapar de las colas turísticas.
Cerca de aquí
Santa Cruz, Iglesia del Salvador, Las Setas.
Consejo de visita
Paga el extra de la planta noble: las salas privadas y la pinacoteca valen la pena.
Por qué visitarlo
Una Sevilla íntima, lejos de las colas turísticas.
Consejos
Sube a la planta noble: las salas privadas valen muchísimo la pena.

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