Barrios:La Macarena
Escuchar audioguía
≈ 2–3 min
Transcripción
Estás caminando junto a las antiguas murallas de Sevilla, en el tramo más visible que ha sobrevivido: el lienzo entre la Puerta de la Macarena y la Puerta de Córdoba. Lo que ves de pie no es romano: es esencialmente almohade, construido en el siglo XII, cuando Sevilla, llamada entonces Isbiliya, era una de las grandes capitales del Al-Ándalus. Hubo murallas más antiguas, romanas y visigodas, pero fue bajo los almohades cuando la ciudad recibió este gran cinturón de tapial y ladrillo, con sus torres de planta cuadrada, su barbacana exterior y sus puertas monumentales. Camina despacio. Mira esa textura entre dorada y rojiza: es tierra apisonada con cal, una técnica llamada tapial, muy resistente al sol y al tiempo. Cuenta las torres que ves: cada una era un puesto de vigilancia y permitía cubrir el lienzo con flechas y proyectiles. Hubo más de cien torres en todo el perímetro. La ciudad cristiana posterior reutilizó las murallas durante siglos, hasta que el siglo XIX, en nombre del progreso y la higiene, derribó la mayor parte. Sevilla perdió entonces gran parte de su silueta medieval. Por eso este tramo se siente casi milagroso: es la mejor manera de imaginar cómo era la ciudad amurallada que conoció el rey Fernando III cuando entró en 1248. Consejo de visita: ven al atardecer, cuando la luz horizontal pinta las piedras de cobre. Camina desde la Macarena hacia la Puerta de Córdoba con calma, asomándote al adarve y leyendo las pequeñas placas. Y, ya puestos, entra después a la Basílica de la Macarena, justo al lado: te queda perfectamente de paso.
Tiempo recomendado
30 min
Mejor momento
Tarde
Sobre el lugar
Sevilla estuvo amurallada desde época romana, pero la fortificación que aún se ve es almohade (siglo XII), reforzada con torres albarranas. El tramo de la Macarena conserva el Arco y la Puerta histórica.
Historia
La cerca almohade de Sevilla se levantó hacia 1170 sobre trazados romanos y abasíes anteriores. Llegó a tener seis kilómetros de longitud, 166 torres y trece puertas; protegía una de las ciudades más prósperas del Mediterráneo. Buena parte cayó en el siglo XIX, pero el tramo de la Macarena sigue en pie, con el Arco y la Puerta como recordatorio físico de la Isbiliya almohade.
Qué mirar
Tramo almohade conservado, Arco de la Macarena y torres de defensa.
Duración recomendada
30 min
Mejor momento
Tarde, con luz cálida sobre la muralla.
Ideal para
Tocar la Sevilla islámica con la mano.
Cerca de aquí
Basílica de la Macarena, Hospital de las Cinco Llagas (Parlamento).
Consejo de visita
Combínalo con la Basílica de la Macarena, justo enfrente.
Por qué visitarlo
Para tocar con la mano la Sevilla islámica.
Consejos
Combínalo con la Basílica de la Macarena, justo enfrente.

Relacionado
Ruta Semana Santa
Carrera oficial, Catedral y barrios cofrades.
